Majestuoso testimonio de un poder agostado

Majestuoso testimonio de un poder agostado

jueves, 21 de febrero de 2013

Sin respuesta de la Casa Rosada, Scioli admite la situación de emergencia




Al gobierno bonaerense le faltan más de $ 10.000 millones para aumentar 22% a los docentes y pagar salarios; la Nación no atiende a los sciolistas.

Por Marcelo Veneranda  | LA NACION



La Casa Rosada no responde, la asistencia financiera no aparece y el paro de docentes y estatales es inminente . Con su ausencia en el acto por el bicentenario de la Batalla de Salta, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, no sólo dejó en claro que no es momento de festejos: antes de que se cumpla un año de las crisis de los aguinaldos, su administración volvió a dar signos de haber ingresado en otra emergencia. Prueba de ello, ayer hubo una reunión especial del equipo económico bonaerense.
Como anticipó LA NACION hace dos semanas, la gobernación terminó reconociendo ayer que necesita entre 10.000 y 12.000 millones de pesos, además de sus recursos propios, para afrontar un aumento del 22 por ciento para los docentes bonaerenses. Pero aclaró que no está pidiendo esa cifra a la Casa Rosada en dinero contante y sonante, sino un combo entre ayuda económica directa y un permiso para tomar deuda en el mercado financiero. En el horizonte asoma una amenaza de paro docente y un clima encendido entre los empleados estatales.
Pero lo que mantiene encendidas las alarmas en La Plata es que la Casa Rosada todavía no recibió a sus ministros ni mucho menos prometió ayuda por ninguna de las dos vías.
El Gobierno anticipó una respuesta, ayer. a través del ministro de Economía, Hernán Lorenzino: "Gobernar no es pedirle plata a los bancos cada 60 días para pagar sueldos".
"Estamos pidiendo ayuda para encontrar alternativas de financiamiento para conseguir 10.000 millones de pesos", indicó un vocero provincial a LA NACION, cifra que luego confirmaron los ministros Silvina Batakis y Alejandro Arlía.
Para intentar apaciguar el nerviosismo que ya se apoderó de algunos despachos en La Plata, Batakis escribió ayer en Twitter: "Como siempre, nos hemos reunido con mi par nacional [el ministro Hernán Lorenzino]. Con diálogo y responsabilidad hemos llegado a soluciones para la gente. Esta no será la excepción".
Después de varias consultas, desde La Plata explicaron que, en realidad, Batakis se refirió con esas palabras a la "costumbre" de reunirse con Lorenzino. Pero que, en rigor, el ministro nacional no la había recibido para hablar de la crisis actual, pese a que Batakis solicitó formalmente una audiencia.
De hecho, Lorenzino se despachó ayer en duros términos hacia la administración bonaerense, sin nombrar a Scioli. "La victimización permanente no es lo adecuado", sostuvo, para apuntar el pedido del sciolismo para extender el endeudamiento en los mercados: "Endeudarse para pagar sueldos es un camino peligroso", señaló el ministro en una entrevista, para rematar, vía Twitter: "Gobernar no es pedirles plata a los bancos cada 60 días para pagar los sueldos".
Batakis le respondió por la misma vía: "Pagar los sueldos es brindar los servicios que la población necesita: salud, educación, seguridad". Minutos antes había asegurado que la solicitud de endeudamiento era para "programas sociales y servicios imprescindibles", no para salarios.
LA NACION confirmó que tampoco hubo encuentros entre el secretario de Hacienda de la Nación, Juan Carlos Pezoa, y el titular de Infraestructura bonaerense, Alejandro Arlía, los hombres que, por su buen trato, suelen iniciar las tratativas financieras entre kirchneristas y sciolistas.
En ese contexto, Scioli se reunió ayer con su jefe de gabinete, Alberto Pérez, Batakis, y la titular de Educación, Nora De Lucía, para explorar alternativas antes del encuentro que mantendrá hoy con los gremios docentes. No será una paritaria con un ofrecimiento concreto, sino una instancia de negociación en la que Scioli intentará "ganar tiempo" mientras espera alguna definición del kirchnerismo.
El encuentro de Scioli con sus ministros se concretó cerca del mediodía de ayer, mientras el vicepresidente Amado Boudou encabezaba el desfile por el bicentenario de la Batalla de Salta junto al mandatario local, Juan Manuel Urtubey, y los gobernadores de otras siete provincias.
La reunión de Gabinete de Scioli, que no suele perderse ninguna cita institucional del gobierno nacional, le sirvió para esquivar un encuentro cara a cara con Boudou, quien a fines de enero había calificado como una "cobardía política" el reclamo de fondos del sciolismo.
"La reunión con los ministros ya estaba convocada desde anoche [por la noche del martes] y nunca hicimos preparativos para viajar a Salta", indicó otro vocero del gobernador, quien desestimó así cualquier signicación política en la ausencia de Scioli a la cita salteña, a la que tampoco concurrió la Presidenta.
"Daniel prefirió quedarse, porque esto cambia minuto a minuto y estamos en la recta final. Esto no fue un feriado ni un día festivo para nosotros", agregó la fuente, para dejar en claro las urgencias del sciolismo.
Entre los hombres de consulta del gobernador, sólo uno negó el nerviosismo que mostraban sus pares. "Daniel es un tipo paciente, con 10 años en esto. Sabe que si algunos quieren entorpecer su gestión, les puede explotar en la cara", indicó.
Otros, como el senador provincial Alberto De Fazio, empezaron a pensar en una carta ofensiva contra la Casa Rosada: que la provincia renuncie al pacto de responsabilidad fiscal. El problema para el kirchnerismo no es sólo que Scioli, sin el pacto, dejaría de necesitar autorización para endeudarse: el problema es que varios gobernadores estarían interesados en imitarlo.
·         DANIEL SCIOLI
Gobernador bonaerense
Reunión especial. Ayer, pese al feriado, se reunió el equipo económico.
Ausencia . Scioli no fue a un acto oficial en Salta, al que tenía previsto concurrir.

EXPECTATIVA DE LOS INTENDENTES

Lejos, aunque no tanto, de las tribulaciones financieras que atraviesa la provincia, los intendentes bonaerenses están expectantes porque Daniel Scioli cumpla su promesa de devolver a los municipios los 152 millones de pesos que retuvo de fondos coparticipables durante enero de 2013. Este compromiso lo asumió el lunes en una reunión con el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo. Los fondos deberían entrar la próxima semana, justo cuando debe cumplirse otra promesa que recibieron los intendentes: los 350 millones de pesos que, según el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, comenzarán a llegarles la semana entrante.

Del editor: qué significa
El agujero fiscal bonaerense es cada vez más difícil de disimular. La intención de la Nación es presionar a Scioli para que se encolumne políticamente.

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