Majestuoso testimonio de un poder agostado

Majestuoso testimonio de un poder agostado

viernes, 3 de junio de 2011

Recuperados 150 cuerpos en la costa de Túnez tras el naufragio de un barco de refugiados


ELPAIS.com >Internacional

Unas 250 personas desaparecieron en el Mediterráneo el miércoles por el hundimiento de una embarcación que intentaba llegar a Italia huyendo de la violencia de Libia

AGENCIAS - Túnez - 

Los cuerpos de unos 150 refugiados africanos han sido recuperados frente a las costas de Túnez después de que la embarcación en la que viajaban hacia Italia naufragó el miércoles, según ha informado hoy un responsable de la ONU. Un barco que llevaba unos 800 inmigrantes se hundió frente a las costas de Túnez en la noche entre el martes y el miércoles, mientras intentaba llegar a la isla italiana de Lampedusa huyendo de la violencia de Libia.

Tras el naufragio, unas 250 personas desaparecieron en el mar frente a las costas de Túnez . Los guardacostas lograron rescatar con vida a 570 refugiados de los 800 que viajaban en la nave. Los servicios de salvamento dieron prioridad a mujeres y niños, pero muchos refugiados saltaron precipitadamente del barco en un intento de llegar a nado hasta las embarcaciones que intentaban socorrerles. Muchos de ellos no lo consiguieron.

"Hasta ahora han sido recuperados 150 cuerpos de refugiados frente a las costa de Kerkennah", ha afirmado hoy Carole Laleve, funcionaria del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados. Las operaciones de rescate continuan, ha añadido Laleve. Según fuentes oficiales citadas por la agencia TAP, los refugiados viajaban en un barco averiado que fue rescatado por guardacostas tunecinos, a unos 20 kilómetros de la isla de Kerkennah, al sur del país. El portavoz de ACNUR ha afirmado que, según los testimonios de los supervivientes al naufragio, "la tripulación había sido contratada solo para esa travesía y tenía poco o ninguna experiencia".

Mave O'Donnell, de la Organización Mundial para la Migraciones, ha explicado que los rescatados contaron que estuvieron "navegando tres o cuatro días hasta que el barco chocó contra algo debajo del agua". "Estuvimos encallados durante unos días y nos vimos obligados a beber agua del mar e incluso del motor del barco", explicó un superviviente.

Desde enero pasado han llegado a Europa desde Libia unas 20.000 personas (18.500 a Italia y 1.400 a Malta) huyendo del conflicto entre las fuerzas del régimen de Gadafi y los rebeldes. Cerca de 25.000 tunecinos han desembarcado en la isla de Lampedusa, al sur de Italia, tras la revuelta que acabó con el régimen de Ben Ali.

jueves, 2 de junio de 2011

Los jóvenes se organizan para frenar el avance de Keiko Fujimori


ELPAIS.com >Internacional

Las redes sociales canalizan el rechazo a la candidata peruana.- Miles de personas se unen a la protesta contra la hija del expresidente en Facebook y Twitter

JAIME CORDERO | Lima 

La segunda vuelta de las presidenciales peruanas se ha convertido, para muchos, en la obligación de decidir cuál de los dos candidatos es el mal menor. Los dos aspirantes que quedan en carrera para suceder a Alan García a partir del 28 de julio son justamente los que más rechazo generan en amplios sectores de la ciudadanía.

La perspectiva de que la hija del expresidente ahora en prisión llegue a la presidencia ha motivado que parte del voto antifujimorista salga a expresar su posición en las calles. El 26 de mayo, miles de personas sorprendieron con una marcha de inesperada dimensión por el centro de Lima. Los cálculos más conservadores señalan que fueron alrededor de 5.000 los manifestantes, muchos de ellos con pancartas y lemas abiertamente contrarios a la candidatura de Keiko Fujimori. Aunque la marcha fue organizada por ONG de derechos humanos, que han emprendido una campaña llamada Fujimori nunca más, en la que recuerdan los atropellos cometidos durante el régimen de Alberto Fujimori, gran parte de los asistentes fueron estudiantes universitarios y jóvenes que difundieron la convocatoria por Facebook y Twitter, con el hashtag #26M. Manifestaciones similares se produjeron el mismo día en varias ciudades del interior. También participaron en ellas sindicatos y organizaciones de izquierda.

"Keiko Fujimori representa la peor etapa de nuestra historia. Representa la corrupción, el abuso, el crimen y la dictadura que lideró su padre. No queremos que esa época negra de la historia vuelva, y por eso estamos en las calles", señala la poeta Rocío Silva Santisteban, secretaria de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

Internet se ha vuelto un importante foco de opositores al fujimorismo. Un grupo llamado No a Keiko suma más de 182.000 adhesiones en Facebook (70.000 en los últimos dos meses) y ha organizado varias manifestaciones contra la candidata."Los medios están haciendo una cobertura muy complaciente del fujimorismo", comenta Giancarlo Navarro, un líder del colectivo. Señala que alrededor de la mitad de fans de la página son menores de 24 años, es decir, eran niños o adolescentes cuando Alberto Fujimori abandonó el poder, en 2000.

Los responsables de No a Keiko aseguran que su protesta es pacífica e independiente de cualquier opción política. En la coyuntura de la segunda vuelta, resulta cada vez más evidente que No a Keiko ha mutado en Sí a Humala. La teoría del mal menor, nuevamente.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cristina almuerza con Berlusconi tras reunirse con el presidente de Italia

Clarín.com/Política

En Roma y de palacio en palacio, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ya almuerza con el primer ministro Silvio Berlusconi luego de haber mantenido una reunión, esta mañana, con el presidente Giorgio Napolitano.

La foto que la delegación argentina por un lado destacaba pese a cierta incomodidad ya está. Il Cavalieri recibió a Cristina en el Palacio Chigi, la sede del Consejo de Ministros. Quienes acompañan a la Presidenta destacaron la deferencia de Berlusconi de compartir cubiertos con la jefa de Estado argentina entre tantos mandatarios extranjeros que llegaron a Roma por el 150 aniversario de la unificación, que se conmemora mañana.

Pero, al mismo tiempo, parecía haber cierta incomodidad en la foto con el premier conservador acosado por sus escándalos sexuales pasados y recientes, con cuatro causas abiertas en su contra y a quien Néstor Kirchner llegó a acusar de jugar contra la Argentina en el marco de las discusiones por la reestructuración de la deuda tras el default de 2001. Berlusconi, además, no pasa por su mejor momento político tras el duro revés que sufrió el oficialismo en las elecciones municipales italianas.

Antes del almuerzo, Fernández de Kirchner se reunió con Napolitano en el majestuoso Palacio Quirinale, la actual sede de Gobierno en un edificio construido hacia fines del siglo XVI y que llegó a ser sede pontificia.

“Yo soy descendiente de españoles, pero en mi país el que no desciende de españoles, desciende de italianos”, dijo Cristina al saludar al presidente de Italia. Luego, ella y Napolitano dialogaron por 40 minutos en el salón Bronzino de la sede presidencial, en un encuentro en el que también participaron los ministros Héctor Timerman, Julio De Vido y Julián Domínguez, el embajador Torcuato Di Tella y el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.

Como con Berlusconi, el encuentro con Napolitano se inscribe en el “relanzamiento” de las relaciones bilaterales, tras las visitas recíprocas que se hicieron en los últimos meses los cancilleres Héctor Timerman y Franco Frattini y luego de que esas relaciones estuvieran en el freezer por una década como consecuencia, justamente, del default de la deuda argentina, que entrampó a unos 400 mil bonistas italianos de los que hoy se estima que quedan 20 mil que decidieron no ingresar en ninguno de los dos canjes.

Más tarde, Fernández de Kirchner tendrá un encuentro con empresarios en el Hotel Excelsior de Roma. La Presidenta llegó a Roma ayer tras volar trece horas desde México.

martes, 31 de mayo de 2011

La energía atómica divide a Europa


ELPAIS.com>Edición impresa>Internacional

Francia y Reino Unido mantienen sus planes de construir más reactores

RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO - Bruselas - 

El accidente de Fukushima ha hecho tambalearse a la industria nuclear europea, a la que la decisión alemana de prescindir de la energía atómica de aquí a 2022 deja contra las cuerdas. Pero nada está perdido, insisten sus valedores, empezando por Francia, el país más nuclearizado de la Unión.

La Comisión Europea tampoco se atreve a hacer pronósticos. Interrogada ayer la portavoz del alemán Günther Öttinger, comisario de Energía, sobre el potencial de arrastre del anuncio de Berlín, respondió: "Todo dependerá de las fuentes alternativas que proponga el Gobierno". Alrededor de un tercio de la electricidad producida en la Unión viene hoy del átomo, fuente del 15% de la energía total.

Las fuentes de energía que usa cada socio de los Veintisiete son una atribución exclusivamente nacional sobre la que el Ejecutivo comunitario no tiene nada que decir, por más que en repetidas ocasiones los comisarios encargados del asunto se hayan manifestado, discretamente, a favor de la energía nuclear. Con Öttinger se ha producido casi una conversión paulina: de presidente del land más nuclearizado de Alemania a propagador de la idea del apocalipsis nuclear.

La UE está dividida en lo relativo a la energía nuclear: 14 de los Veintisiete se reparten los 143 reactores desperdigados por el continente, aunque muy concentrados en tres países: Francia cuenta con 58, que generan un 75% de su electricidad; Alemania, con 17, que cubrían el 23% de sus necesidades eléctricas, y Reino Unido, con 19 generadores con los que satisface el 18% de su demanda. Si Berlín se retira de la carrera, París y Londres tienen planes de expansión.

"Respetamos la decisión, pero no nos hará cambiar de política", declaró ayer el primer ministro francés, François Fillon. "La energía nuclear es una solución de futuro. No hay ninguna otra que permita respetar los compromisos europeos [de limitación de emisión de gases de efecto invernadero] sin recurrir de forma importante a la energía nuclear".

En las antípodas francesas se encuentra Austria, que tiene vetada constitucionalmente la producción de tal energía. Pero Fukushima se ha hecho sentir con fuerza. Italia, único de los países grandes sin centrales atómicas, tenía ambiciosos planes de volver a la energía nuclear, proyectos congelados la semana pasada en el Parlamento. En suelo europeo, pero fuera de la Unión, también la semana pasada se dio Suiza hasta 2034 para cerrar sus cinco centrales.

Los nórdicos son pronucleares: Suecia tiene 10 plantas que producen la mitad de su energía y Finlandia está en proceso de expansión atómica. España cuenta con ocho reactores que producen el 18% de su electricidad. El Gobierno ha pasado de auspiciar el cierre nuclear a proponer un debate sobre el futuro de estas fuentes energéticas.

domingo, 29 de mayo de 2011

EL PAIS.com  >Sociedad >Domingo

REPORTAJE: DOCUMENTAL POLÉMICO

"Ojalá haya más movimientos como el de España"

Charles Ferguson, ganador del Oscar con 'Inside job', el gran documental sobre la crisis, saluda la irrupción del movimiento 15-M y prepara un filme sobre la vida de Julian Assange

JOSEBA ELOLA 

Charles Ferguson nos ayudó a comprender mejor la crisis financiera. Señaló con el dedo a sus responsables. Agitó. Se llevó un Oscar. Pero no vayamos a creer que Ferguson es un perroflauta. Es un millonario. Centrista. Liberal. Por mucho que salude movilizaciones como la del 15-M, el director de Inside job no es ningún revolucionario anticapitalista o antisistema. Eso sí, es un hombre que detesta a aquellos que se enriquecen de forma ilícita.

"En EE UU deberíamos enfadarnos con nuestros líderes, empezar a pedir cambios y salir a la calle"
"Assange es un emprendedor tecnológico en un proyecto sin ánimo de lucro. Me apetece explorar su caso"
Inside job sigue haciendo ruido. El boca a boca sigue arrastrando semana a semana a espectadores a los cines. El documental, didáctico, esclarecedor, incisivo, convierte al clásico tiburón de Wall Street en pececillo de poca monta: Ferguson retrata al grupo de hombres que arruinaron a sabiendas las empresas que dirigían para poder engrosar su cuenta corriente particular; a los que vendieron humo sabiendo que vendían humo; a los que abogaron por una desregulación de los mercados que permitió que las burbujas siguieran flotando en el aire; a los que, con su particular ludopatía y desbocada avaricia, jugaron al Monopoly y arrastraron al mundo a una crisis que millones de personas humildes sufren hoy, cada día. Los ladrones de guante blanco no pagan sus penas con cárcel. Ya lo recordó Ferguson al subir a recoger su Oscar al mejor documental, el 27 de febrero de 2011, en el Kodak Theatre de Los Ángeles: "Disculpen, debo empezar señalando que tres años después de nuestra horrible crisis financiera, causada por un fraude masivo, ni un solo ejecutivo financiero ha ido a la cárcel, y eso está mal".
Inside job se estrenó en España en cinco salas. A las tres semanas ya estaba en 18. La recaudación se situaba el jueves, según Sony Pictures, en 419.021 euros. Más de 60.000 espectadores han visto esta película ajena al gran circuito comercial.
Ferguson, nacido hace 59 años en San Francisco, descuelga el teléfono en un agradable y confortable café de Nueva York. Le encanta trabajar en cafés. "Sí, sé que la película está yendo bien en España". Pronuncia palabras de hombre educado. Atiende solícito, y un tanto frío.
-¿Se considera usted un outsider?
-Bueno, estoy en el medio. Obviamente, soy un outsider para el mundo financiero. Pero ¡qué tipo de outsider puedes ser cuando acabas de ganar un Oscar!
Ferguson se ríe.
Su recorrido vital no es usual. De Silicon Valley a Hollywood, dos mundos que se tocan, pero lejanos.
Charles H. Ferguson es un matemático que se doctoró en Ciencias Políticas, se convirtió en empresario tecnológico y ha acabado destapando su vena de documentalista incisivo. Estudió matemáticas en la Universidad de Berkeley (California). Se doctoró en Ciencias Políticas en el prestigioso MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Y se lanzó a una carrera de consultor para distintas empresas tecnológicas, entre otras, Apple, Motorola y Texas Instruments. "Fue una etapa extremadamente interesante", cuenta. "Lo pasé muy bien la mayor parte del tiempo. Le dediqué gran parte de mi vida: me pagaban bien por pensar en cuestiones muy interesantes. Me gustó el sector de la tecnología: me encontré con gente muy lista, extremadamente individualista, muchas veces algo excéntrica... Acabé decidiendo que no quería dedicar toda mi vida a eso, pero no lamento haber pasado por ello, disfruté. Encontré muchos outsiders ambiciosos. Es habitual ver cómo la ambición en muchos casos se orienta hacia el negocio privado. Pero hay otros emprendedores que hacen cosas por el bien común".
Ese es uno de los motivos que le ha llevado a interesarse por la vida de Julian Assange. "WikiLeaks es una start up [empresa nueva] , Assange es un emprendedor tecnológico, y su proyecto es sin ánimo de lucro. Es un mundo que me resulta familiar y que me apeteció explorar". Tras ganar su Oscar al mejor documental con Inside job, Ferguson prepara ahora para la cadena de televisión norteamericana HBO el largometraje (de ficción; no se trata de un documental) sobre la figura de Assange: "Todavía no he podido hablar con él, esto está empezando". El cineasta norteamericano dice que el líder de WikiLeaks le recuerda a otros grandes emprendedores en el mundo de la tecnología: "Gente como Steve Jobs y Bill Gates tienen en común con Assange que todos abandonaron los estudios pronto. Es algo muy común entre hackers y emprendedores tecnológicos. Empiezan sus estudios, sienten que no encajan, estudiar les parece aburrido, lento. Lo dejan".
En 1994, tras trabajar como consultor de empresas punteras, así como para el Departamento de Defensa norteamericano y la Casa Blanca, Ferguson decidió fundar su propia empresa, Vermeer Technologies. La aventura no pudo ser más exitosa: punto en marcha Front Page, una herramienta para desarrollar sitios web, y dos años después de arrancar, en 1996, se la vendió a Microsoft por más de 133 millones de dólares (unos 93 millones de euros). Bingo.
A partir de ese momento, se dedicó a la investigación académica y a escribir libros.
Andaba Ferguson desnortado, allá por el año 2004, cuando una noche, según relató The New York Times, cenó con un reportero de la revista New Yorker que le contó lo que realmente estaba pasando en Afganistán. Describió un panorama de lo que ocurría muy distinto al que la Administración de Bush vendía a la opinión pública. En vez de narrar la historia a través de los soldados, apostó por entrevistar a los altos cargos cercanos a los que organizaron la invasión. Una fórmula que, en cierto modo, repetiría con Inside job: preguntar a la élite para desenmascararla. El secretario de Defensa Donald Rumsfeld y su adjunto Paul D. Wolfowitz salieron trasquilados de No end no sight, documental que pagó de su bolsillo (dos millones de dólares) y con el que se llevó el premio especial del jurado del Festival de Sundance.
Lo siguiente fue enfocar la mirilla hacia el sector financiero. Y apuntar de nuevo hacia arriba, intentar llegar hasta la élite. Ferguson somete a los entrevistados a auténticos interrogatorios, pone al villano contra las cuerdas; solo que, en su caso, el villano no es de ficción, sino de carne y hueso, va trajeado, lleva corbata y puede ser un estafador. Más de uno queda en evidencia ante las cámaras.
-Ha debido de hacer grandes amigos en el sector financiero...
-Bueno, curiosa y sorprendentemente, hay dos partes en el mundo financiero, y a una de ellas la película le ha gustado. Por ejemplo, a Jamie Dimon, de JP Morgan; o a William C. Dudley, que fue economista jefe en la Reserva Federal.
- ¿Ha oído usted hablar de las movilizaciones que se han producido en España? La plataforma que las convocó, Democracia Real Ya, lo hizo con el siguiente lema: "No somos mercancía en manos de políticos y banqueros".
-Sí he oído hablar de ello. Es complicado responder, no conozco bien la actual situación en España. Lo que está claro es que Europa occidental, y en particular los países del sur, están teniendo grandes problemas, políticos y económicos. En cierto modo, han sido explotados por el sector financiero y por su liderazgo político.
-¿Cree que crecerán este tipo de movimientos civiles pidiendo grandes reformas?
-Sin duda, ojalá haya más movimientos como el de España. El 21% de paro que hay en su país seguro que influye en que la gente reaccione; y diciendo esto no quiero restar valor al movimiento. En Estados Unidos ha habido muy poca reacción ante lo que, según nuestros estándares, es un problema económico muy serio: el paro oficial ronda el 10%, pero la cifra no oficial está en torno al 15%, es muy alta; más el problema de las hipotecas. Y siendo así, ¿cuántas protestas se escuchan en Estados Unidos?: muy pocas. ¿Y cuánto cambio político ha habido?: muy poco. Me sorprende y me decepciona. No sé qué pasará con las protestas en España y otros países europeos, pero espero que salga algo bueno de todo ello.
-De su película se deduce que el Gobierno de Estados Unidos está controlado por Wall Street y que seguimos en manos de los que provocaron la crisis. En estas condiciones, ¿qué podemos esperar?
-Desafortunadamente, somos muchos los que estamos inquietos, incluida mucha gente del sector financiero, que no lo dice públicamente -bueno, algunos sí lo hacen-. Algunas personas muy bien situadas y muy ricas del sector financiero me han dicho que en 10 años podría volver a ocurrir lo mismo. Probablemente no pasará mañana, porque el recuerdo de lo ocurrido aún está fresco. Pero puede volver a ocurrir.
-¿Y qué deberíamos hacer?
-Pues deberíamos enfadarnos con nuestros líderes y empezar a pedir cambios, salir a la calle. Me gustaría ver eso en Estados Unidos.
Ferguson dice que su película no ha conseguido todo lo que él desearía, pero que sí ha tenido algunas consecuencias directas. El Gobierno ha anunciado que va a investigar a los responsables de la crisis, dice. Las facultades norteamericanas de ciencias económicas, a las que acusa en el documental de connivencia con el sector financiero, están intentando resolver sus conflictos de intereses.
Del caso del expresidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, uno de los hombres que mejor parados salen de su documental, dice que le extrañaría que todo obedezca a una trampa política. Sobre la eliminación de Bin Laden prefiere no opinar.
El hombre que ha sacudido mentes con su película considera que su país ha entrado en una peligrosa deriva en los últimos 30 años hacia una creciente desigualdad, hacia el florecimiento de fortunas desproporcionadas conseguidas por medios desprovistos de toda ética. Dicho lo cual, se considera, básicamente, un centrista. "Yo creo que los mercados y los negocios pueden desempeñar un papel productivo y constructivo en el mundo; yo vi eso en el mundo de la tecnología".
El emprendedor que viajó de Silicon Valley al Sundance y de ahí a Hollywood termina la conversación con un alegato parecido al que compartió con aquellos que le vieron recoger el Oscar. "Creo que los que hacen cantidades ingentes de dinero con actividades fraudulentas que desembocan en una gigantesca crisis financiera y en una recesión deberían ser castigados por ello". -