Majestuoso testimonio de un poder agostado

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viernes, 26 de octubre de 2012

Muere Eloy Gutiérrez Menoyo, el ‘gallego’ de la revolución cubana


 

 

Nacido en Madrid, era el tercer comandante no nacido en la isla que luchó contra Batista.

 

MAURICIO VICENT Madrid 

Ha muerto el gallego Menoyo. Y ha muerto en Cuba, donde quería. Junto al guerrillero argentino Ernesto Che Guevara y el norteamericano William Morgan (fusilado en 1961). Eloy Gutiérrez Menoyo era el tercer comandante de la revolución cubana no nacido en la isla. Había nacido en Madrid en 1934, pero por luchar con las armas contra la dictadura de Fulgencio Batista y bajar de la montaña en 1959 con los grados de comandante, Eloy Gutierrez Menoyo era cubano y un guerrero revolucionario.
Hijo de republicanos españoles militantes del Partido Socialista Obrero Español, su hermano mayor, José Antonio, murió a los 16 años en el frente de Majadahonda durante la Guerra Civil. Su hermano Carlos se exilió a Francia y luchó contra las tropas nazis. Después de la Segunda Guerra Mundial se instaló en Cuba con su familia y dirigió el asalto al palacio Presidencial contra Batista en 1957, acción armada en la que murió.
Eloy con posterioridad fundo el Segundo Frente nacional del Escambray, un frente guerrillero independiente al de Castro en la Sierra maestra. Al triunfo de la revolución fue parte de la comandancia pero sólo unos meses, pues muy pronto estuvo en contra del rumbo socialista tomado por Castro. Huyo a Estados Unidos y desde allí preparó en 1965 una acción armada que fracasó. Fue condenado a 30 años de cárcel, de los que cumplió 22. Salió en 1986 gracias a las gestiones personales de Felipe González durante el viaje que realizó a la isla ese año.
Asentado en Miami, lucho entonces sin odio por la reconciliación entre los cubanos y promovió el diálogo con el régimen de Fidel Castro, por lo que fue satanizado en Miami. Fundó el partido Cambio Cubano y en los noventa viajó a la isla y se entrevistó con Castro. En 2003 durante un viaje a La Habana rompió el pasaporte y decidió quedarse en Cuba para hacer oposición desde dentro. No logró su propósito, pero esta madrugada murió en Cuba, donde quería. Fue un aneurisma.
Desde Puerto Rico su hija entregó a EL PAIS este testamento que escribió para que se publicara después de su muerte. “Mi padre murió donde quiso y donde había que estar”, dijo.

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