Majestuoso testimonio de un poder agostado

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jueves, 18 de octubre de 2012

Colombia ofrece un futuro político a las FARC en el arranque del diálogo


 

 

Gobierno y guerrilla escenifican en Oslo el comienzo de las conversaciones.

 

·                     Así fue la rueda de prensa en Noruega de los equipos negociadores

ELIZABETH REYES L. Bogotá 
EL PAÍS - LIVE!

El primer cara a cara público entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC que ha tenido lugar en Oslo ha mostrado cómo será la negociación para lograr la paz en este país suramericano que lleva más de cinco décadas inmerso en un conflicto armado.
Si bien en la primera parte del acto se leyó un comunicado conjunto, en el que las partes celebraban este nuevo intento para terminar con la guerra, los discursos de los delegados del Gobierno y la guerrilla respectivamente marcaron las distancias y los diversos puntos de vista de lo que cada uno pretende conseguir en la mesa de negociaciones. Estas comenzarán el próximo 15 de noviembre en La Habana.

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Mientras el Gobierno colombiano, a través del jefe de su delegación Humberto de la Calle, se ciñó al libreto diciendo que esta es una oportunidad para finalizar el conflicto y que la agenda que se discutirá en Cuba fue la acordada en el llamado “Acuerdo General para la Terminación del Conflicto”, la guerrilla a través de su segundo comandante y portavoz, Iván Márquez, aprovechó el escenario de Oslo para cuestionar el modelo social y económico de Colombia, la inversión extranjera y a las fuerzas militares, entre otros puntos.
De la Calle, minutos después, respondió en la rueda de prensa con algo de molestia recordándole a la guerrilla que sus delegados plenipotenciarios firmaron un acuerdo que estipula que el Gobierno va a negociar en La Habana y en el que no se incluyó ninguno de los tres temas que expuso Márquez. De la Calle pidió respeto por empresarios y políticos que fueron mencionados por el líder guerrillero. Cuando le correspondió el turno a las FARC, uno de sus representantes le respondió a De la Calle con una lacónica frase: “estamos comenzando”.
Así transcurrió la presentación pública de las mesa de conversaciones entre los portavoces colombianos y la delegación de las FARC. “Las conversaciones serán directas e ininterrumpidas” dijo De la Calle. Destacó que la estructura de este cuarto intento por encontrar la paz es diferente a los anteriores dada la forma en la que ha sido diseñado y que consiste en tres fases: una exploratoria, la de negociación —la que ayer empezó— y una tercera que es la construcción de una paz estable y duradera.
“La finalización del conflicto no es la paz sino la antesala de la paz”, dijo De la Calle y agregó que “de lo que se trata es de convenir una agenda para la terminación del conflicto que permita a las FARC exponer su ideas sin el acompañamiento de las armas”. El jefe negociador del Gobierno colombiano también explicó que este cuarto intento por alcanzar la paz se distingue por un lema: “es un proceso serio, digno, realista y eficaz”. De la Calle considera que este proceso no debe ser un instrumento para que otros lo usen como propaganda.
Aunque quedó claro que las conversaciones en La Habana serán reservadas y la información se manejará con extrema confidencialidad, De la Calle aseguró que esto no significa que se vaya a trabajar de espaldas a los ciudadanos colombianos y que por eso ya se han contemplado una serie de mecanismos para recibir las propuestas de la población civil.
Márquez afirmó que el pueblo colombiano debe ser el “principal protagonista para alcanzar la paz” y aclaró que la guerrilla no desea la guerra y que los verdaderos belicosos “son otros”, refiriéndose al Gobierno colombiano. “Traemos proyectos de paz, pero para poder alcanzarla es necesaria la desmilitarización por parte del Estado, así como reformas socioeconómicas que refunden la paz y de acuerdo a la realidad que vive el país”, añadió.
De la Calle dejó claro que la intención de estas negociaciones no es convencer al otro con ideas políticas. “Nuestro propósito no es venir a catequizar a nadie”, dijo en la rueda de prensa. “De lo que se trata es de acordar una agenda para la terminación del conflicto que permita a las FARC exponer sus ideas sin el acompañamiento de las armas y con plenas garantías para su transformación en una fuerza política desarmada”. En su turno, los guerrilleros respondieron que ellos no “van a negociar ni a capitular”.
El representante colombiano también dijo que coincidía con las FARC en que “el fin del conflicto no es en sí misma la consecución inmediata de la paz”. Esto ocurrirá en la tercera fase donde se tienen contempladas las transformaciones necesarias que serán —según el Gobierno colombiano— el verdadero motor de la paz. Fue en este momento que el portavoz del Gobierno recordó a la guerrilla que uno de sus compromisos es reconocer y reparar a las víctimas y que todo se hará en el marco del sistema de justicia transicional, respetando los acuerdos internacionales que ya ha firmado Colombia.
Por su parte, Iván Márquez advirtió que el proceso no será tan rápido como muchos lo han insinuado. “La pretendida paz express que algunos promocionan por sus afanes, solo conduciría a los precipicios de la frustración”. También agregó que la paz “no significa el silencio de los fusiles, no es la simple desmovilización”.

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