Majestuoso testimonio de un poder agostado

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miércoles, 28 de marzo de 2012

Seis premios Nobel de la Paz piden que Cameron dialogue por Malvinas


Los firmantes de la carta acusan al primer ministro británico de poner en "serio riesgo la paz y la convivencia" de la zona.

 


EL PAÍS/ALEJANDRO REBOSSIO Buenos Aires

Seis ganadores del Nobel de la Paz han difundido hoy una carta que le han enviado al primer ministro británico, David Cameron, para pedirle que acepte las llamadas de la ONU para dialogar con Argentina sobre una solución al conflicto por las islas Malvinas. Los seis firmantes son el clérigo sudafricano Desmond Tutu, la activista norteamericana contra las minas antipersonales Jody Williams, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, la pacifista norirlandesa Mairead Corrigan, la militante iraní por los derechos humanos Shirin Ebadi y su par argentino Adolfo Pérez Esquivel.
Los seis premios Nobel le imploran a Reino Unido que revise su "posición de no dialogar" y cumpla con las resoluciones de Naciones Unidas respecto del archipiélago vecino del territorio continental argentino, que está habitada por británicos desde 1833. Antes de que el lunes próximo se cumplan 30 años de la Guerra de Malvinas, en las que las fuerzas de Margaret Thatcher derrotaron a las del dictador Leopoldo Galtieri, y después de que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner elevara recientemente a la ONU una denuncia contra Reino Unido por presunta militarización de las islas, los seis firmantes han advertido: "Queremos recordar que en la actualidad la región latinoamericana y el Caribe constituyen un territorio de paz y de prosperidad, mientras que en el resto del el mundo muchas regiones padecen conflictos bélicos que ponen en serio riesgo la paz mundial. El incumplimiento por parte del Reino Unido de las resoluciones de las Naciones Unidas, la falta de voluntad para dialogar con un país (Argentina) democrático y con vocación de paz plenamente demostrada, y la instalación y mantenimiento de una base militar en este continente (en las islas Malvinas), su constante reforzamiento y la realización de maniobras militares aeronavales, ponen en serio riesgo la paz y la convivencia de esta parte del mundo".
El exarzobispo anglicano de Ciudad del Cabo y los otros cinco ganadores del Nobel destacan así que Argentina ya no es una dictadura militar, aquella que encarceló a Pérez Esquivel y que incumplió el mandato de la ONU de dialogar para resolver el conflicto de Malvinas. Por el contrario, los seis comparten el temor del Gobierno de Fernández de que Cameron militarice el Atlántico Sur.
Una resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas expresó en 1965, en pleno proceso de descolonización, que Argentina y Reino Unido debían buscar una "solución pacífica al problema", aunque "teniendo en cuenta los intereses de la población de las Malvinas". El Gobierno de Cameron se escuda en el derecho a la autodeterminación para negarse a negociar. En 1973, la Asamblea General volvió a referirse al conflicto y destacó los "continuos esfuerzos realizados por el Gobierno argentino". Claro que en 1982 la dictadura militar de Argentina invadió las islas por la fuerza en una aventura que duró dos meses y costó 1.000 vidas. Desde aquel año la Asamblea General y el Comité de Descolonización de la ONU reclaman a las partes un diálogo que acabe con las diferencias.
Los premios Nobel recuerdan en su carta todos esos antecedentes en Naciones Unidas y además citan la larga lista de organizaciones que reclaman lo mismo: la Organización de Estados Americanos (OEA), donde participa EE UU; Mercosur, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), las Cumbres Iberoamericanas, en las que toma parte España; las cumbres de Sudamérica con África y los países árabes y el Grupo de los 77 y China. Muchas voces que esperan que la posición británica cambie después de 179 años.

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